Testigos protegidos ¿o perseguidos?

Lo que dice la ley federal contra la delincuencia organizada

02-feb-2010 Eduardo Sánchez Hidalgo

Una de las prioridades del presidente de México ha sido la lucha contra la delincuencia organizada; protegerlos durante esta empresa no ha resultado fácil.

El 1 de diciembre de 2009 la mayoría de los diarios de México amanecieron con la noticia de que fue asesinado en una cafetería de La Ciudad de México, Edgar Enrique Bayardo del Villar, testigo protegido por La Procuraduría General de la Republica (institución encargada de la procuración de justicia en México).

Como testigo protegido se le conocía por el nombre de “Tigre”. Bayardo del Villar fue agente federal y tuvo durante el desempeño de su trabajo como servidor público relaciones ilícitas con la delincuencia organizada, a la cual ayudaba en sus actividades a cambio de grandes sumas de dinero.

La Procuraduría General de la República (PGR) le brindó protección a cambio de información sobre las operaciones de los grupos de delincuentes con los que estuvo involucrado, lo que atrajo el foco de atención (después de su muerte) de los medios de comunicación masivos hacia el programa de protección de testigos que existe en México, el que hasta esa fecha era poco conocido por la población.

En efecto las leyes mexicanas contemplan la protección de cualquier persona que aporte datos de relevancia para las investigaciones en contra de la delincuencia organizada.

Lo que dice la ley sobre protección de testigos

La Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada en su capitulo sexto, artículo 34, dice:

“La Procuraduría General de la República prestará apoyo y protección suficientes a jueces, peritos, testigos, víctimas, y demás personas cuando su intervención en un procedimiento penal sobre delitos a que se refiere esta ley, así se requiera”.

En el capitulo séptimo, artículo 35, menciona los siguientes puntos importantes:

“El miembro de la delincuencia organizada que preste ayuda eficaz para la investigación y persecución de otros miembros de la misma, podrá recibir los beneficios siguientes:

(…) cuando no exista averiguación previa en su contra, los elementos de prueba que aporte…no serán tomados en cuenta en su contra (…)

(…) cuando exista averiguación previa en la que el colaborador esté implicado…la pena que le correspondería por los delitos por él cometidos, podrá ser reducida hasta en dos terceras partes;

Cuando durante el proceso penal, el indiciado aporte pruebas ciertas, suficientes para sentenciar a otros miembros de la delincuencia organizada con funciones de administración, dirección o supervisión, la pena que le correspondería por los delitos por los que se le juzga, podrá reducirse hasta en una mitad; y

Cuando un sentenciado aporte pruebas ciertas, suficientemente valoradas por el juez (…) podrá otorgársele la remisión parcial de la pena, hasta en dos terceras partes de la privativa de libertad impuesta(...)”.

Testigos no tan protegidos

El "Tigre" no es el único testigo protegido que ha muerto, también Jesús Zambada Reyes, hijo de un presunto narcotraficante, se suicidó el 21 de noviembre de 2009.

En el país hispanoamericano hoy en día se libra una sangrienta lucha contra la delincuencia organizada, sobre todo contra el narcotráfico.

Todos los días se pueden ver noticias de ajustes de cuentas entre bandas delictivas, ejecutados, capturados, guardianes de la ley muertos en el cumplimiento de su deber, es literalmente una guerra, no una metáfora utilizada para resaltar la declaración del fortalecimiento de las medidas de seguridad.

Lo que sucede en México

Hay opiniones encontradas en cuanto a los logros del gobierno en esta guerra, ya que durante el mandato de Felipe Calderón han sido miles los ejecutados y el recrudecimiento de la violencia en casi todos los estados de el país va en aumento.

El mismo ejemplo del "Tigre" sirve para darse cuenta que la delincuencia ha permeado a los organismos encargados de proporcionar seguridad, que la corrupción es palpable dentro de las instituciones mexicanas.

Es verdad que se han logrado aprehensiones de algunos importantes capos de la droga, pero ¿quién asegura que al matar o capturar a uno de los jefes del crimen organizado no hay otro igual o más capaz esperando el puesto?

Es por eso que ser testigo protegido en México es un alto riesgo. Las bandas delictivas encuentran maneras de obtener del gobierno información que se supone secreta, como por ejemplo la ubicación de uno de sus testigos.

El copyright del artículo Testigos protegidos ¿o perseguidos?, publicado en Política México pertenece a Eduardo Sánchez Hidalgo. Es necesario el consentimiento expreso de su autor para la publicación o reproducción, parcial o total, a través de medios impresos, online o a través de cualquier otro medio o formato de Testigos protegidos ¿o perseguidos?.  
Soldado Mexicano, Edgar Lavezzi Soldado Mexicano
   
Deja tu opinión

NOTA: Al no ser miembro de Suite101.net, tu comentario pasará un filtro de supervisión antes de que aparezca publicado.
Enviar comentario
Cuánto es 9+8?
;