Año del Bicentenario y de la desesperanza

Sin acuerdos ni rumbo, México arriba a sus 200 años de libertad

06-feb-2010 Jorge Escamilla Quijada

El pueblo de México sufre el desamparo de sus gobernantes, en medio de una creciente crisis económica y de un grave problema de inseguridad.

En 2010, México cumple 200 años del inicio de la lucha deIndependencia y 100 de la gesta heróica que dio origen a la Revolución. Más emblemático no podía ser, pero, por encima de la doble conmemoración, ¿en verdad habrá ánimo en la gente para unirse al festejo que sólo pregonan el gobierno federal y los medios de comunicación?

Diversas circunstancias tienen más preocupada a la gente que envolverse en la campaña mediática del presidente Felipe Calderón "¿Y tú de qué estás orgulloso?". El desempleo, la carestía, la inseguridad, los nuevos impuestos, la corrupción y tantas otras calamidades, producto de omisiones, errores y malas decisiones gubernamentales, no dejan espacio para el jolgorio y la fiesta, en la que todos los mexicanos quisieran involucrarse si no padecieran a diario una decadencia gradual en su nivel de vida.

El desempleo, como el factor económico de mayor debilidad en la administración de Felipe Calderón, que, irónicamente, se abanderó en la campaña presidencial como "el Presidente del empleo", tiene, de acuerdo con cifras del INEGI, una tasa de desocupación de 4.8 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) al cierre de 2009, que en términos claros indica que más de tres millones de mexicanos luchan día a día por conseguir el medio que les permita acceder a los satisfactores básicos de bienestar.

Entonces, o salen cada mañana en busca de una plaza laboral para mantener a su familia, o se vuelven patrióticos a poner pendones y banderas en cada esquina para demostrar su orgullo por un país cuyos gobernantes no hacen nada para remediar su dramática situación. Aunque, viéndolo bien, no sería mala idea que el gobierno federal le diera chamba a esos tres millones de mexicanos, y les ofreciera un sueldo decoroso a cambio de inundar calles y avenidas con el famoso: "Viva México cabrones".

Economía fuerte, ¿para quién?

Más allá de las optimistas cifras macroeconómicas -inflación, crecimiento, deuda pública, reservas internacionales, estabilidad financiera, etcétera- que las autoridades hacendarias ofrecen año con año y que, por cierto, en 2009 se les hicieron humo tras caer un 7.1 por ciento la economía nacional, los distintos sectores de la población comienzan este 2010 en contraflujo de los incrementos en los productos de la canasta básica y en los servicios y bienes que presta el gobierno, además de tener que soportar las nuevas disposiciones fiscales con el incremento del IVA y el ISR.

Todo esto sin tomar en cuenta que millones de mexicanos vienen arrastrando desde 2008 -cuando comenzó la desestabilización de la economía mundial, arrastrada por los efectos de los créditos Subprime en Estados Unidos- problemas con el pago de sus hipotecas, tarjetas de crédito y préstamos prendarios.

En el primer semestre de 2009, los legisladores del PRI y del PRD amagaron con resolver el tema de las tasas de interés bancarias, con la imposición de un tope máximo, lo cual, después de muchas declaraciones contra el agiotismo de las instituciones crediticias internacionales que operan en México, que incluso motivó la comparación con el manejo en sus países sede, dejaron finalmente en el olvido. No obstante, el grave problema de morosidad que ha elevado drásticamente los índices de cartera vencida.

Gobierno necio

Entre las primeras decisiones que tomó el presidente Felipe Calderón después de asumir su mandato en diciembre de 2006, está una que le sigue pesando mucho al país a tres años de aquel anuncio valiente de "combatir frontalmente" al crimen organizado. Ahora, a los delitos comunes de robo a transéunte, a casa habitación, de automóviles; de asaltos a mano armada; de homicidios culposos y dolosos, etcétera, se suman en gran escala las acciones de los narcotraficantes, que antes sólo se debicaban al tráfico de estupefacientes y que, ahora, extendieron sus ilícitos al perpetrar también secuestros y extorsiones, amén de las interminables ejecuciones que ya obligaron a los diarios impresos a tener un conteo diario pormenorizado.

Qué hay que celebrar entonces con un gobierno empeñado en mantener una decisión que está costando muchas vidas, incluso, de gente inocente, que ya no sabe si acudir a eventos sociales o plazas públicas, o bien, divertirse en bares, restaurantes o discotecas.

Y es que ya no hay un lugar seguro en México, porque no se sabe quien de las personas a tu alrededor está involucrada en actos criminales y que, muy probablemente, será abatida entre la multitud, poniendo en riesgo la vida de gente inocente que en su vida no ha probado ni conoce siquiera la marihuana.

Ante los resultados adversos de la lucha contra el crimen organizado, cuyo "primer combatiente" es el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, el presidente Calderón se mantiene empecinado no sólo en mantener la estrategia sino, contra muchas voces de expertos e intelectuales que piden la remoción del funcionario, en proteger al titular de la SSP federal y mantenerlo en su cargo, lo que no ocurrió con el ex procurador General de la República Eduardo Medina Mora, separado de sus funciones a finales del año pasado.

Por tanto, ¿cómo quiere el gobierno federal que sus representados celebren 200 años de la Independencia y 100 años de la Revolución? si los que no están buscando cubrir sus necesidades básicas están cuidando lo que tienen, y su vida, que no es poco.

El copyright del artículo Año del Bicentenario y de la desesperanza, publicado en Política México pertenece a Jorge Escamilla Quijada. Es necesario el consentimiento expreso de su autor para la publicación o reproducción, parcial o total, a través de medios impresos, online o a través de cualquier otro medio o formato de Año del Bicentenario y de la desesperanza.  
Bicentenario, 1.bp.blogspot.com Bicentenario
   
Deja tu opinión

NOTA: Al no ser miembro de Suite101.net, tu comentario pasará un filtro de supervisión antes de que aparezca publicado.
Enviar comentario
Cuánto es 7+8?
;